No sé por qué sentí alivio cuando leí que este solo es un caso hipotético:
El título del falso cuento que leen estos niños alude a uno de los libros de Charles llamado "Ham on rye" ("La senda del perdedor") el cual buscaba darle el revés a "The catcher in the rye" ("El guardián entre el centeno") de Salinger. No me resulta extraño que Bukowski -el antropófago de su generación- buscara decir lo que nadie quiere oír, pues mientras Holden tiene problemas existenciales en medio de la opulencia, Chinaski se las ingenia para sobrevivir.
Bukowski vendió toda su vida esa postura contestataria y aberrante, pero nunca le he creído. Ironías del destino, tal vez fui lo que hoy quiero librar: Uno de esos niños con los ojos asustados, pero con toda la intención de continuar leyendo. Con los años, me convencí que el viejo Charles era solo un personaje. Nos mostró muy poco del verdadero, el que tenía encerrado en el corazón un pájaro azul.
Créditos: La imagen y el video son de la Ínternet.
Supongo que inconscientemente me quedé pensando en esta reflexión de Flor. Algo quería bullir de mí y no podía. Es como cuando se te antoja algo y no sabes qué, ¿no te ha pasado? De pronto, recordé esta versión tan hermosa de Pablo acerca de Pablo:
Estaba en el colegio cuando supe que Neruda escribió "Crepusculario" a los 13 años y sentí fascinación. En algún momento llegó "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" y pensé que sería fácil encontrar a un poeta o a un escritor de canciones para enamorarme, pero todos los chicos que entonces conocía querían bailar Los Cuentos de la Cripta y eso como que no iba con lo que sentía. Máxime cuando leí que Neruda, a sus 19 años, había amado tanto que no bastaba reseñar que cada uno de esos veinte poemas era para una mujer distinta, sino que cada uno era un pequeño tabernáculo de amor para diversas mujeres en diversas circunstancias. Como poner un espejo frente a otro espejo.
Puede que para muchas de ellas resultara irrelevante el aporte que le dieron al joven Pablo porque fue involuntario, pero ¿y si alguna murió pensando que nunca inspiró un poema?
(...)
No sé si todavía deba esperar por un escritor de canciones
o mejor
aprendo a bailar el Rastastás.
En resumen, unos años de mi vida los pasé junto al mar. Abría la puerta de aquella casa y allí estaba el mar. En la mesa siempre había bonitos fritos con cancha tostada, eran como el pan. Todo lindo, todo bello. Pasó el tiempo y regresaba a la playa solo de visita, pero esos años se quedaron en mi piel, textualmente; necesito del bloqueador y de algún humectante con la misma exigencia con la que debo comer, beber o zurrar.
Entonces
Como el otro día me enteré que se venden niños y riñones por internet, pensé que podía ahorrarme el viaje a la farmacia y pedir una crema on-line con entrega a domicilio. Bueno, que me topé con este producto y el detalle de uno de sus ingredientes:
No sería extraño para mí si se tratase de caballos, cerdos o toros porque, después de todo, otro tanto de mi vida lo pasé en una granja donde esos asuntos no son ajenos y por lo mismo quisiera saber cómo rayos colectan el semen a las ballenas machos y también quisiera agradecer a los que detallaron afanosa y gentilmente este innovador producto, ¡a quién se le hubiera ocurrido meter esperma de ballena en la concha de nácar!
Genios
Pero creo que voy a seguir yendo a la farmacia por mi pomada de siempre. De todas formas, me queda cerca.
Poseo un cuerpo humano, pero ciertamente soy
un pájaro con una pata ajustada al cuerpo. Con la otra mantengo el equilibrio
sobre un cable de alta tensión. Si está
idea te parece vertiginosa, imagina que te he estado oteando desde hace buen
tiempo,
Dícese, en la actividad pecuaria, del comportamiento de la hembra luego del parto y/o su desempeño/aptitud/maña/talento en la relación madre-cría. Cualquier indicador negativo es motivo de descarte. So...
De haber sido esta dulce marranita en edad reproductiva:
Creo que fue Tarantino quien dijo: "Si se puede escribir se puede filmar". A veces, parece no ser tan fácil, pero existe quien lo logra. Por ejemplo, a mí me asombró mucho la adaptación de "Naked lunch" para el cine. Es un libro inclusive arduo de imaginar, pero allí está Cronenberg dando la cara, haciendo posible lo imposible.
Muchas veces he leído u oído el comentario: "El libro es mejor". Me fastidia un poco la simplicidad de las cosas, pero luego pienso que a todos nos ocurre que le damos vida a los libros de la forma que consideramos más aceptable -como los sueños que podemos manipular- y ese esfuerzo pausado de ir construyendo un mundo nos obliga a defenderlo irrebatiblemente.
ஐ En fin ஐ
SPOILER
-Presentación de los hechos a considerar-
Como lo vio en el libro:
"El doctor Lecter tiene seis dedos en la mano izquierda".
"Clarice observó que era de baja estatura y aspecto pulcro; en las manos y brazos del doctor observó fuerza nervuda, como la suya".
"Los ojos del doctor Lecter son de un castaño granate y reflejan la luz con destellos de color rojo".
Como lo vio en la película:
Esta es la presentación de Lecter y Clarice...
...
Esta es una de las diferencias más ostensibles que pude notar. Thomas Harris quiso que las peculiaridades de su personaje nos advirtieran del peligro, claro que no contaba con la temeraria normalidad de alguien como Anthony Hopkins. Si seguimos leyendo nos damos cuenta que Lecter no es precisamente un caníbal a rajatabla. Se come a quien le aburre. xDDD Ya, mucho spoiler.
-La reculación-
Me enteré hace un tiempo que habían escritores que compraban los derechos sobre los guiones de las películas para escribir sus respectivos libros. Tal es el caso de Leonore Fleischer, uno de los elementos en discusión es este:
El libro se toma todas las licencias posibles para hacer de esta película un clásico mayor (si es que acaso eso es posible), pero no distorsiona la trama, por el contrario, la enriquece. Con esto no quiero favorecer a uno y desmerecer al otro, solo quiero que sepan que ambas historias no solo valen la pena, sino también la alegría.
La entrañable escena del ascensor entre Susana y Raymond por la película:
-How is it?
-Wet
xDDD
La escena del ascensor por el libro:
"La canción terminó y los dos se separaron.
- Iris se ha perdido un baile muy bonito -dijo Susanna con tranquilidad.
- Y un beso.
¿Un beso? Susanna retrocedió sin saber qué hacer.
- Lo ha dicho Charlie Babbit. Si una chica te trata bien. Dale. Un besito.
Susanna se lo pensó un segundo o dos y luego asintió. Se acercó a Raymond y le dijo suavemente:
- Enséñame cómo.
Raymond puso los labios como un niño pequeño al que se obliga a besar a una tía."
Hablando de tías, tengo una que no te dice: "Saludos", su ritual al despedirse es así: "Juiciosa, eh". Tómenlo en cuenta la próxima vez que se sientan tentados a opinar visceralmente contra una pela.