Siempre que llego a esta situación pienso que los dentistas eligieron ese oficio por ser bucalmente perfectos. Treinta y dos piececillas límpidas, radiantes y perfectas que mencionan tu nombre y, por lo mismo, tienen la capacidad de juzgarte. No encuentro otra explicación para tenernos a todos mirando al techo y que no se hayan dado cuenta que nos tienen pegados todo el rato mirando a la nada. Hace tiempo, cuando me gustaba ser la conejillo de indias de mi tía, le pregunté: “Charito, ¿tú nunca te haces revisar los dientes?” Yo creo que trató de ser no sé si más cauta que profesional cuando me respondió que nunca porque ella comía pocos dulces, usaba dentífrico y se cepillaba los dientes al menos tres veces al día. He visitado tantos odontólogos que cada diente y cada molar podrían tener su propio médico y sin embargo, todos, absolutamente todos ellos, me han negado la paz de leer algo pegado en el techo. Ni el anuncio de alguna pasta o la importancia de hacerle caso al Dr. Muelitas. Chicos, no lo tomen a mal, es “una crítica progre” –como diría mi pata Daniel- los afiches en las paredes los leemos a la muerte de un obispo. Tal vez por ahí un dibujo nos llama la atención (como en el consultorio de Ciro, donde un cepillo tiene brazos y corretea con un combo a una gotita negra, que vendría a ser una caries), pero –y tómenlo solo como ejemplo- podría leer hasta a Osho si lo tuvieran pegado en ese bendito cielo raso. Fácil y hasta podría quitarme el trauma del sonido de la fresa.
lunes, 8 de septiembre de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
Texto en gíglico
Aprisiotrinable Julio:
Es divertículo tramontar esta máscula alibertarante debido a que es un dialextúnculo que falapascamos yunmos. Todavía me respunta un tanto abelicundoso, pero he contricturado que aponteremos redeplumirnos. Vodkla-la-lá arrejuntamente a esta máscula alibertarante y falangetaria se unan muchas más. Sería una cadimentación casi tan terquitorcida como la amistad o el amor.
Cúndemiterciamente y espérame, que ya aberrunco a tu posada.
lunes, 25 de agosto de 2014
El vertiginoso crecimiento de los perros
No sé si alguna vez tuvieron un perro. Digo, en el sentido de verlos crecer y saber que se quedarán contigo para siempre. Como les conté, hace unos días vivo con Tobías. Es raro, pero a mamá le gustó conocer a Tobías.
Creo que hay algo importante (dentro de todo lo que ya se sabe) que debo contarles...
Los perros crecen...
Crecen mucho. No son como los gatos que, a lo supremo, serán del tamaño de la almohada. Lo más extraño de todo es que Tobi tiene menos de 3 meses y ya tenemos que cargarlo como a un carnero.
Estoy temiendo que en algunos días tendremos que ponérnoslo al lomo para poder cargarlo.
Porque, con todo, cargarlo es la cosa más linda.
♥
viernes, 22 de agosto de 2014
Lunattack
Cuando estaba en el colegio no hablaba casi con nadie. La gente pensaba que era sobrada. La verdad es que nunca me gustó mucho las aglomeraciones ni la gente que te habla sin motivo aparente. Años después, un psiquiatra me dio pastillas y yo las escondí tan bien que hasta ahora no sé dónde están (ni me importa). La cosa es que en ese tiempo un chico de la escuela se cansó de hablarme por las buenas, de mandarme papelitos, escribir en mi borrador frases anodinas y al final -supongo que buscando rescatar algo de su dignidad- me dijo: "Te crees la gran cosa, si te pareces a Luna".
Luna de los Lunattacks
"¿La que anda azotando el lomo de una bestia como tú?", le respondí y nos llevaron a la dirección.
No sé cuál ganó el premio al protohumano del '98, pero la verdad es que Luna siempre me ha parecido una tipaza.
xDD
jueves, 21 de agosto de 2014
Camilo: Sí, creo que este es el botón de la cámara. ¿Ves algo?
Nelson: No toques nada. No sabemos usarla, la podemos malograr.
Camilo: Malogrando se aprende.
Acumuladora
Soy una acumuladora. La mayoría de mis bultos están arrinconados en mi cerebro. Acumulo nombres raros, amigos peculiares, rutas guiadas por letreros (porque no tengo la capacidad de recordar direcciones), acumulo miradas cruzadas en fracciones de segundo. Tengo cerros de canciones de todo tipo, las cuales son mezcladas por mi DJ cerebral; a veces alguna melodía antigua regresa voraz y me hace perder el equilibrio, literalmente. El domingo recordé “Angie” y fue como si me hubieran pasado 10 000 voltios; me caí en la acera, moretón en el poto. Eso también lo acumulo: moretones en las nachas, ya que me parecen más efectivas las inyecciones que las pastillas. He perdido la fobia por el placer. Siempre sucede. No es que me guste que me vayan intubando la carne por ahí, solo que he hallado el equilibrio: para padecimientos, basta con mis ideas. Amarillas, marrones, castañas, son cicatrices que guardo como trofeos de guerra. Sí, ha sido bélico para esos bichos que planificaron carcomer mi endeble cuerpo encontrarse con una superpotente dosis de barbitúricos lo cual los ha llevado a una muerte segura en menos de tres días, en el peor de los casos. Mi cuerpo se recompone cual campo de batalla al que se vuelve a dar utilidad, como una película de Fellini.
Acumulo razones, excusas, boletos de microbús. Cuando mis amigos estaban en Lima usaba estos boletos para escribir o dibujar algo atrás. No sé si alguno los conservará. Acumulo colores, plumones, temperas, crayolas, tizas de pizarra o del sastre (de quien obtengo el color lila), un lápiz de carbón es indispensable, casi vital; en fin, cualquier tinglado que sirva para definir y/o colorear, hasta el carbón me sirve y siempre procuro tener un fragmento por ahí, tiene que estar escondido para que no lo boten.
Acumulo juguetes; míos, alguno que lo he visto pasando mala vida en casa de alguien, algunos que me regalan antes de botarlos. Acumulo lugares, situaciones, circunstancias (que no es lo mismo), conversaciones mías, de libros o películas, alguna ropa curiosa que luego preguntarás “pero de dónde sacaste eso” y, textualmente, será “de por ahí”.
Acumulo recuerdos tristes, nostalgias y gritos de jíbaros, pero no rebusco en ellos. Son una ruma que he dejado lejos, en una pampa, circundada por púas y cerco eléctrico.
Acumulo películas, libros, dibujos de mis primos chiquitos, algunas revistas de chistes, palitos, servilletas, envolturas de dulces que me compran mis amigos y tengo un sachet personal de mostaza que caducó hace muchos años en mi mochila. Tantos, que lo he elevado a la santificación puesto que un día ante un libro -mientras lo apretaba- pensé: “Ay, sachetcito de mostaza, que cueste tanto como lo que tengo en el bolsillo”. Y concedió.
Acumulo tardes cualquiera como si fueran de domingo, pensando si me sucederá como a Felipe que de un niño cobardón pasó, según la carta de Mafalda, a concretar su sueño en La Habana. Ojalá que cuando mi sueño ya no sea un sueño acumulado, nos demos cuenta que también tus sueños estaban irremediablemente destinados a cruzarse con los míos, como los hombres de la portada del “Wish you were here”. No deberías asustarte porque, si es necesario, asumiré el papel de la autocombustión, aunque, de cualquier forma, siempre deberías estar preparado para correr.
viernes, 15 de agosto de 2014
Bósforo de Álmassy
...o, sencillante, horquilla esternal. Cuando el hombre se irguió por primera vez tambaleó. Entonces Dios hizo pinzas con los dedos y lo ayudó a mantenerse en pie. Quedó la huella.
Fuente: Imagen de la red.

Fuente: Imagen de la red.
Ventanales
1. Al frente, hay una mujer que se seca los mocos con la ropa que la mandan a tender. Tiene las ojeras hasta las rodillas y varias veces me hace gestos obscenos, así, por pasar el rato. Yo siempre me río o le hago la mueca de quién tiene todo el engranaje flojo. Muchas veces la contemplo mientras hace el mandado: Toma cada prenda como si fuera a liberar un pichón, pero termina enganchando algo muy parecido a un gato ocioso, lo acaricia por completo como para asegurarse de que se quede bien dormido y quieto hasta el día siguiente que pasará por él. Esta tarde, el espectáculo ha terminado diferente; luego de verla fumar un cigarrillo, la vi flaquear y lanzó un escupitajo con sangre. Cerré el telón.
2. Hace unos días, llegó por error una de esas cartas que se mandan por correspondencia y se pueden oler y palpar, además de leer. Como era del tipo de misivas que se pasan por debajo de la puerta sin aviso, decidí abrirla. No es lo adecuado, pero ayúdenme con cualquier pretexto. Entiendo que un hombre comenzaría a conocer a una mujer con aquella primera carta, habían intercambiado direcciones por la web. Pero he sido yo quien le ha contestado explicándole todo el asunto, además de contarle todo lo grato que me resultó saber que aún existen personas que creen en el papel escrito como si de eso se tratase la reencarnación.
3. Un muchacho asegura que nos conocimos hace años y que me llamo Madeleine. He insistido tanto en su confusión como él en su convicción. Cuando se retiró, me dirigí al baño. Frente al espejo me he dicho: "Madeleine" y aquella mujer me ha sonreído de lado.
domingo, 10 de agosto de 2014
Crumb
¿Qué me ha impedido escribir hasta ahora de Crumb?
Seguramente tú tienes mejores cosas qué decir respecto a él, pero debes comprender que yo era chiquita cuando buscaba revistas entre las cosas de Esteban y encontré unos cuantos fascículos de la
revista MAD donde pude notar que los dibujos no siempre son inocentes. Fue mi primera cita con Robert Crumb.
No te sorprenderás si escribo que lo primero que noté fue aquella pasión culposa por las gordas. A
menos que sea cuestión de la época, no conozco a algún artista que admita su
gusto por las mujeres voluminosas. Arañan la verdad con algún
motivo que, se supone, no todos somos capaces de comprender, algo así como argumenta Botero. Claro que todo depende del ojo que mira y esa
dependencia proviene de entender lo que se ve o del mero gusto. Crumb sostenía algo muy parecido: no era una debilidad
por las mujeres robustas, era su percepción -en general- de nosotras.
Este fue el dibujo más inocente e ilustrativo que le encontré
Claro que Crumb no solo es un dibujante de chicas; de hecho, en su época levantó la pierna sacando a la luz lo que es tosco, sórdido, y
repitiéndolo hasta el asco…y sin embargo, no conozco a alguien que desista de verlo. El sexo descargado de amor, el falso patriotismo, el deber social/moral de querer a los hijos; todo aquello que al hablarlo convierte a los buenos en malos y hace de los malos más malos. Fritz, el gato,
puede resultar una patada para candelejones y sin embargo, nadie se movería de su asiento.
Durante los noventas, un grupo de dibujantes en Perú parecían estar exquisitamente influenciados (o poseídos) por aquella florecilla del mal.
Es gracioso porque puede ser verdad...
Muchas de las personas que lo conocimos de chicos le tenemos algo parecido a la gratitud; por la vileza, lo ruin, lo obsceno, lo retorcido, lo insidioso, lo malintencionado, la descortesía, la picardía y la franqueza. Todo lo Crumb que detectamos en los otros y nos regala aquella sana desconfianza que nos permite vivir la vida y no padecerla.
Hasta parece oración.
xD
♂ ☻ ♀
Créditos: Las imágenes son de la Ínternet.
sábado, 9 de agosto de 2014
...ahora se derrumba con el rumor de los insectos.
Ayer se me acercó el hombre que tiene fama de soberbio y una oficina al fondo del pasillo. Solo lo conozco por su gesto adusto cuando coincidimos en el ascensor. Pronunció mi nombre y creo que me invitó a dar una vuelta. La verdad es que no pude escucharlo porque susurraba. Luego lo vi acompañando a Nora por la calle y Julio dijo: "Quién lo viera y quién lo ve". Por la noche leí esto y me quedé dormida pensando en todos los Sebastianes del mundo.
"Las noches se le hacen eternas, llenas de pesadillas grotescas e infantiles. Por primera vez en su vida vigila el pasillo por la mirilla, salta con cualquier ruido, escucha crujir la madera, se sofoca y se repite en silencio palabras tranquilizadoras. Y eso que presumió de no tenerle miedo a nada, y es cierto que en esos días no lo tenía, pero ahora se derrumba con el rumor de los insectos, y con solo imaginar una enfermedad, ya enferma el pobrecito. De cuando en cuando se da unos ánimos que avergonzarían a cualquier personas cabal, pero los necesita. Está tratando de tenerse cariño de nuevo, como quien intenta ganarse la simpatía de un perro."
"Las noches se le hacen eternas, llenas de pesadillas grotescas e infantiles. Por primera vez en su vida vigila el pasillo por la mirilla, salta con cualquier ruido, escucha crujir la madera, se sofoca y se repite en silencio palabras tranquilizadoras. Y eso que presumió de no tenerle miedo a nada, y es cierto que en esos días no lo tenía, pero ahora se derrumba con el rumor de los insectos, y con solo imaginar una enfermedad, ya enferma el pobrecito. De cuando en cuando se da unos ánimos que avergonzarían a cualquier personas cabal, pero los necesita. Está tratando de tenerse cariño de nuevo, como quien intenta ganarse la simpatía de un perro."
"Ya sólo habla de amor", Ray Loriga
jueves, 7 de agosto de 2014
Il Duce
Estuve leyendo un libro sobre la vida de Mussolini. Al principio, estaba buscando algo soft para los feriados largos que son un poco pesados aquí. Sin embargo, fue desconcertante cuando abrí la primera página así por pasar el rato y leí: "Un 27 de julio como hoy, se dio inicio a la Marcha sobre Roma..." Sentí un poco de vértigo porque realmente ese día era un 27 de julio y las personas estaban movilizándose masivamente. Claro que el libro es de 1977 y encuentra el principio de la vida de Benito junto a esos 40 000 viandantes, porque es sabido que los hombres de la historia no nacen el día que los paren.
Cuando terminé de leerlo, miré por la ventana y pensé que cualquiera de mis vecinos erráticos podía terminar siendo un Mussolini. Su historia tiene su propio punto de inflexión: la muerte de Bruno. Un megalómano con aduladores y el triste final de un tirano aprovechándose de otro tirano. Las opiniones en la red se centran en acusar al autor de romántico. Valgan verdades, hay tres cosas que este libro no tiene (y seguramente algunos pensaron hallar):
1. Un capítulo acerca del perfecto homicida
2. De cómo matar galgos y colgarlos
3. Una lista analizada y detallada acerca de sus amantes
Por lo demás, a mí me pareció un archivo delicioso. En algún momento rememoré a mi profesor de filosofía del colegio diciendo una de mis primeras máximas: "Hasta un plumón puede ser un arma" y que un líder puede perder la brújula en cualquier instante y seguir peleando por lo que no entiende haciéndonos creer que somos nosotros los que no comprendemos. Claro que para tener esa certeza, no necesito hacerme líos por verla impresa.
También he podido situarme en el momento exacto en que se ambienta Malèna, pero esa ya es otra cuestión.
miércoles, 6 de agosto de 2014
Unos son de gatos y otros son de perros
Yo estaba segura que si alguien estaba acostumbrado a vivir con gatos siempre evitaría la forma de tener un perro y viceversa. Puedo dar fe que los gatos hacen uso y abuso de su autosuficiencia. Solo una vez tuve una perrita, la encontré sentada a la puerta de esta casa y parecía cargar en su pellejo todas las ofensas del mundo. En resumen, cuando estuvo linda la di en adopción y sus actuales dueños bien podrían pagarle un vuelo en primera clase. "No es de ninguna raza", informaba cuando llamaban preguntando por ella. "No importa, aprenderá el glamour", respondió la familia que me convenció. Cada tanto mandan una fotografía de Cándida, quien desde su adopción se llama Sharon. Haciendo los malos cálculos que realizo, convivimos poco menos de un mes. Creo que ese tiempo fui madre. Había que pasearla, bañarla con cuidado, secarle el pelo, limpiarle las orejas, lavarle los dientes y voy a trenzar todo lo demás con un etc, etc, etc. Terminé queriéndola....mentira: esa misma noche ya la amaba, pero tenía a los gatos que salían disparados al verla. El día que se fue, supe que desde ese momento nunca se le acabaría la suerte y regresé a enredarme en mi frazada con los gatichicos.
Tengo una amiga que siempre le reprocha la apatía al micho cuando llega a casa y este abre un ojo para volverlo a cerrar al instante. "Qué tal indiferencia, caray, ¿no hay algo de cariño, algo de gratitud?", le reclama mientras él sigue durmiendo y al instante llega el perro quien la baña a besos. "Al menos tú, siempre", le dice. Cuando la gente pregunta por mí recibe, a veces, esta respuesta: "Es una chica de gatos", y es algo como para resumir mi desidia en las relaciones humanas. Claro que si desmenuzan la descripción pueden darse idea que me llevo de lo mejor con la gente huraña. Y así fue como el otro día, durante los feriados, cuando las personas son liberadas de sus trabajos y salen desesperadas a llenar todos los lugares, a comprarlo todo, fui en busca de un reducto de paz a un hogar de mascotas. El último día que estuve ayudando terminamos bien tarde y cuando mi amigo cerró el consultorio llegó una niña con un perrito que temblaba en una caja. Le explicamos que podía traerlo el día siguiente y me pareció muy sospechosa su aceptación sin reparos. Cuando volteó la esquina, fui detrás de ella y vi que se alejaba sin la caja. Retrocedí mi mirada unos metros y vi que debajo de un poste de luz el perrito caminaba sin rumbo. Suspiré y yo, la chica de los gatos, heme ahora en casa con un perrito. Felizmente, noto que los años me han regalado una infinita paciencia que hasta ahora vengo a gastar. Ya no somos exclusivos. La hostería ya no se guarda el derecho de admisión. A los gatos les ha afectado un poco, pero poco a poco veo cómo se acostumbran a nuestro nuevo amigo y entiendo que no es una cualidad exclusiva del hombre eso de adaptarse al medio.
Tobías, el chiquidrácula :)
lunes, 28 de julio de 2014
Pomum Adami
...prominencia laríngea o, textual y comúnmente, "Manzana de Adán".
Es algo que delata a casi todos los hombres, incluido Boy George.
Adán ya había mordido el fruto del árbol del conocimiento y ¡juaz!, lo pescó Dios. Entonces Adán se atragantó y quedó la huella en el pescuezo de todos los hombres. En realidad, todos tenemos esa protuberancia porque es el empalme entre el sistema respiratorio y el digestivo, pero es más notoria en los varones probablemente como carácter sexual secundario.
P.D.: El libro de Génesis no habla de algún árbol en particular. No he encontrado la palabra manzana.
Tal vez he leído mal.
Deuterofobia
Existe un común denominador entre hombres, mujeres y todas sus variantes en todas las escalas: El recelo a los días lunes. Todo comienzo es duro, pero quiero contarle esto a quienes no lo sepan: El lunes es el segundo día de la semana. Por eso se usa el prefijo deutero- para nombrar la fobia. Un ejemplo común, es el libro de Deuteronomio, la arremetida de Moisés para evangelizar a la segunda camada de su pueblo.
Así que, afloje el cuerpo, suba los ánimos y siga empujando la carreta, que no está incursionando ninguna empresa nueva. Todo comenzó ayer.
domingo, 27 de julio de 2014
Fue domingo en las claras orejas de mi burro,
de mi burro peruano en el Perú (Perdonen la tristeza)
"Poemas humanos", César Vallejo
Para no dejarnos solos, Georgette Vallejo, aceptó que publicaran "Poemas humanos", el poemario póstumo de su esposo César. Claro que es una versión libre hecha con apuntes que quedaron de él. No es un libro fácil; Vallejo es intimista y cada persona es un universo. Su palabra es lanza y escudo.
Hoy solamente me acompaña el recuerdo de estos poemas y me siento como Juan Preciado hablando con un pueblo de fantasmas. Mi soledad no es una habitación desvencijada, mis recuerdos son descanso y son defensa, lo que me aturde es el frío. Muchos años atrás, iba a revolcarme en la arcilla y regresaba a la casa de mis abuelos de noche. Entonces no se daban cuenta que llegaba con el pelo oxidado. Llegué un día un poco temprano y me lavaron el cabello con el agua helada de la lluvia
(el agua se comporta como la gente: si reposa, se enfría)
y por un momento dejé de sentir mis sesos y mi abuelo gritó muy cerca que qué hacían con su nieta. Me dieron de beber algo como una víbora hirviente y salvaje que se apoderó de todas mis vísceras. Alguien dijo: "No puede morir, es domingo de resurrección" y sentí alivio sin entender qué significaba eso.
Hoy es domingo en todo mi cuerpo y nuevamente tengo el cerebro paralizado y no sé qué hice con la nieta de mi abuelo. El frío reina en mis entrañas, en mis tuétanos y solo quedo yo para el rescate.
Yo y mi mortaja de recuerdos que me permitirán la resurrección.
viernes, 25 de julio de 2014
Boris loves Andrea ♥
Boris me ha contado que él fue el tirano de la escuela. El típico niño que pone apodos, lapea y agarra de punto a alguien. En la primavera del '84, Andrea fue la alumna nueva del salón. Como la mamá de Andrea era la única responsable de cuidar a los 9 hijos de la familia, decidió evitarse en algo la fatiga y hacía que todos sus niños y niñas usaran el corte escolar. Aunque en un primer momento Boris sólo quería ver cómo Andrea comía su mango o jugaba liga en el recreo, su temperamento salvaje fue más fuerte y comenzó a mortificarla por su corte de cabello. “¿Eres niño o niña?”, le repetía constantemente, donde la viera, con quien estuviera. Me dice, además, que él sabía que -alguna vez- una sola frase de Andrea lo haría polvo. El día de confraternidad entre padres e hijos, en medio del inmenso campo, Boris gritó de esquina a esquina:
-"¡Andrea, ¿eres niño niña?!"
-"¡Niña!", respondió ella por primera vez muy segura.
Para entonces todos los presentes guardaron silencio y espectaban la curiosa riña. Boris, desafiante porque siempre fue el dueño de la última palabra, respondió:
-"¡Pruébalo!"
Y, entonces, Andrea dirigió sus manos a su falda, la sacudió un poco mientras su madre cerraba los ojos:
-"¡¿LO VES O NO?!", gritó haciendo un rápido movimiento.
Andrea había sacado de un bolsillo secreto su carnet de "La Liga de la Justica". Allí se leía concisamente que ella, por ser chica, formaba parte de la selecta tropa que lideraba Wonder Woman y esa era una prueba irrefutable. Boris sintió que le quemaban las orejas y desde entonces tallaba en las carpetas “B y A” dentro de un corazón.
jueves, 24 de julio de 2014
Depresión infranasal o Philtrum
Nuestros abuelos le llaman "Dedito de Ángel". Cuentan que, antes de venir a la tierra, los ángeles nos borran la memoria poniendo un dedo sobre nuestra boca. Así seremos incapaces de contar algo de ese lado de la eternidad.
Créditos: Busto de Apolo sacado de la Ínternet y manipulado por mí con fines didácticos.
Si me dieran a elegir, pediría el lomo de Falcor
- Me gustan los niños.
- ¿Como desayuno?
- Nunca. Soy un dragón de la suerte. Me llamo Falcor.
- Y yo...
- Atreyu y has emprendido una búsqueda.
- ¿Como desayuno?
- Nunca. Soy un dragón de la suerte. Me llamo Falcor.
- Y yo...
- Atreyu y has emprendido una búsqueda.
♥
Lima 11
Hace frío en Lima. Tal vez lo hacemos notar tanto porque oscilamos en un clima templado, si acaso baja un grado nos sentimos en Siberia. Por el contrario, si ese grado sube, involucionamos; nos dirigimos al mar en hordas buscando que nos regresen las escamas.
Ahora mismo, los hombres han dejado de afeitarse y tienen ese aspecto descuidado que los dota de sensualidad. Los niños son pequeños esquimales y parece mentira que haya una mujer con una capucha amarilla y las uña rojas. En general, deambulamos con el cabello salpicado de garúa y los miopes tenemos ganas de ponerle un limpiaparabrisas a nuestras gafas. Todos los caminos llevan a Roma, ojalá que no. Ya me he topado dos veces con el mismo letrero y voy a dejar de pedir referencias a las personas. Sobre todo hoy que todos parecen caminar sin saber a dónde van.
CEREMONIA SOLITARIA ALREDEDOR DE UN TINTERO
Todo el mundo huye de mi corazón
Porque parece un cocodrilo. Todo el mundo dice
Que no soy un hombre sino un árbol derribado. Nadie sabe
Que entre mis ojos de niño y mi pecho cansado
Hay solamente musgo, llanto, flores indecibles,
Versos que parecen de oro puro
Y no son sino fragmentos de una estrella de papel.
No es culpa mía si estoy hecho de cristales amargos,
De irremediable ceniza y líquidos ardientes
Que se disputan mi ternura y sin cesar empujan
Dolorosas poleas, émbolos y ruedas escarlata.
Soy solamente un puñado de tierra que tropieza,
Un insolente juguete de cabellos negros
Y dientes amarillos. No es culpa mía
Si no parezco de carne y hueso, si bajo mi sombrero
Y mi pantalón gastado palpita un cielo puro,
Si todo el mundo dice que no amo a la gente
Porque me pongo una corbata y observo el firmamento,
O porque estoy hecho de sustancias aciagas,
De sonrientes materias que sollozan y sollozan
Y sollozantes materias que sonríen y sonríen.
Soy solamente un animal que escribe y se enamora,
Un laberinto de células y ácidos azules,
Una torre de palabras que nunca llega al cielo
Porque no toca ni se apoya en los luceros,
Sino en mi pobre corazón siempre en tinieblas,
Siempre en el fondo de un tintero,
Como si fuera un cocodrilo
Jorge Eduardo Eielson
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